Durante un encuentro con el Centro Nacional de Trasplantes italiano, el Papa recuerda que la donación de órganos es “un acto noble que debe ser fomentado como manifestación de generosa solidaridad”, al mismo tiempo que señala la necesidad de respetar límites éticos y evitar cualquier forma de mercantilización del cuerpo humano, promoviendo una cultura de donación responsable y consciente.