Al término del Ángelus del pasado domingo, León XIV reiteró su cercanía al país afectado por dos violentos terremotos que ha causado, hasta ahora, más de 2300 víctimas. El Pontífice elevó sus oraciones por los fallecidos, renovó su cercanía espiritual a los familiares, al tiempo que agradeció y alentó a quienes trabajan con generosidad en las labores de búsqueda y de asistencia.