Esta es una de las pocas apariciones de san José, aprobada por la Iglesia. El 7 de Junio de 1660, un joven pastor de Cotignac, Gaspard Ricard, llevaba su rebaño de ovejas por el monte Bessillon. Cansado se sentó en la ladera del monte y cuál fue su sorpresa cuando vio aparecer delante de él a un hombre robusto, de imponente estatura que señalaba hacia una roca y le decía: “levántala y beberás”...