Por fuera nada parece distinguir este edificio romano. Pero en su placa lo aclara: aquí se reúnen los miembros de la Fraternidad Sacerdotal San Pío X, conocidos como lefebvrianos.
Después de las ordenaciones episcopales del 1ª de julio, realizadas sin autorización papal, la Santa Sede confirmó la excomunión de quienes adhirieran formalmente a la Fraternidad.
