"La palabra Consistorio, Consistorium, “asamblea”, puede ser leída a la luz de la raíz del verbo consistere, es decir, “detenerse”. En efecto, todos nosotros nos hemos “detenido” De hecho, no estamos aquí para promover “agendas” —personales o grupales—, sino para confiar nuestros proyectos e inspiraciones al escrutinio de un discernimiento que nos supera como el cielo se alza por encima de la tierra y que puede venir solo del Señor."