JUSTIN MCLELLAN
Vaticanista, National Catholic Reporter
No creo que sea necesariamente un reproche directo o explícito al gobierno Trump la decisión del papa León de poner el foco en la difícil situación de los migrantes, pero sí creo que, en cierta medida, se trata de transmitir ese mensaje de solidaridad y aceptación hacia ellos, no solo de forma exclusiva, sino también en el contexto de la realidad estadounidense.
A esto se suma otro dato, no menos importante. Para evitar que se manipule políticamente la figura del papa, la Santa Sede va con pies de plomo. Y justo Estados Unidos se somete a unas elecciones intermediarias, cuya votación final será el 3 de noviembre.
creo que Trump es alguien que se ha jactado un poco de su capacidad para reconciliarse con la gente y hablar con personas con las que ve las cosas de manera muy diferente.
De hecho, a los rumores del 4 de julio se sumó otra posible fecha de viaje: en septiembre, para participar en la Asamblea General de la ONU. Y la Sala de prensa del Vaticano lo desmintió: no habría viaje a Estados Unidos en 2026.
A pesar de todo, a León se le espera con ansia en Estados Unidos. Es el primer papa que tiene esta nacionalidad, así que la cuestión más importante que queda sobre la mesa es si será en 2027 cuando el papa vuelva a Chicago.
