¿Estaría en peligro la basílica de San Pedro ante un terremoto? Y los cimientos sobre los que se construyó, ¿son seguros? Ni siquiera el Vaticano está exento al paso del tiempo y, mucho menos, a las catástrofes naturales.
Y, aunque hay cosas que son imprevisibles, esto más que nunca está controlado al milímetro. De hecho, se ha hecho una análisis sin precedentes para que no haya sustos que se podían remediar.