Es oficial: la Doctrina de la Fe ha excomulgado formalmente a los cuatro nuevos obispos de la Fraternidad de San Pío X, que fueron ordenados sin mandato papal. Pero la pena canónica se aplica también a los dos consagrantes:
Sobre los fieles laicos, los que se adhieren formalmente dentro de la Fraternidad deben ser considerados cismáticos y excomulgados.
Se advierte al santo Pueblo de Dios que los sagrados ministros de la Fraternidad Sacerdotal de San Pío X administran los sacramentos ilícitamente y que el sacramento de la penitencia administrado por ellos y el matrimonio asistido por ellos son inválidos.
Se pide explícitamente la abstención en las celebraciones y actividades promovidas por la Fraternidad. Sin embargo, dicen que la Iglesia está abierta para todo aquel que quiera volver a la plena comunión.
