Al día siguiente a su elección, León XIV reunió al colegio cardenalicio. Les pidió ayuda para gobernar y, también, diálogo mutuo, escuchar sugerencias y propuestas. Pero no solo eso. Ya el 10 de mayo, el papa expuso hacia dónde irían las prioridades de su pontificado.Se podría decir que hasta el cierre del Jubileo, León ha implementado el testamento del papa Francisco, aquellas cosas que su predecesor dejó sin cerrar tras fallecer: los eventos jubilares, el viaje a Turquía o la continuidad del Sínodo. Por eso, este consistorio no es una sorpresa, aunque sí había expectativas de cómo se llevaría a cabo y su contenido. En el primer día, participaron 170 cardenales de todo el mundo, convocados en Roma durante dos días.