La catedral de Roma se llenó de fieles y personas que conocieron de cerca el testimonio de Chiara, como Fabio Rosini, el párroco que acompañó al matrimonio antes de casarse y vivió con ellos la pérdida de su segundo hijo.
dice:
·Lo más importante de Chiara no es el hecho de que decidiera retrasar ciertos tratamientos para preservar mejor la vida del bebé que esperaba. Esto es un resultado. Por encima está el origen de todo esto, que es el hecho de tener a Dios por padre y de ponerlo todo en sus manos."
